jueves, 22 de septiembre de 2011

El árbol herido

Mi agradecimiento a Sabela por prestarme su magnífica fotografía, que ha sido el detonante.


“Árbol herido”
10-9-2011

Herido si, pero nunca muerto
aunque profundo el hueco, aún apañas
al ave, al peregrino, al que busca
protección y calor en tus entrañas.
.
Herido sí, pero nunca muerto
pues todavía corre por tus venas
la sabia fresca, la que brota en ramas
y a la que nadie le atará cadenas.
.
Herido si, pero nunca muerto
el viejo protector de otros tiempos
aún guarda en su figura retorcida
la fuerza que protege de los vientos.
.
Herido sí, pero nunca muerto
te visito seguido y conversamos,
más bien yo oigo lo que tú me cuentas
del tiempo aquel, en que tu estabas sano.
.
Y un concierto de trinos y gorjeos
amenizan tertulias, disfrutamos
nos invade un aroma a hierbabuena
y el tiempo se nos pasa sin pensarlo.
.
Siempre habré de volver, pues yo te amo
tus raíces crecieron con las mías
eres tu para mi casi un hermano
aunque me vaya, así ha de ser un día
vendrán mis nietos, les darás tu mano.
.
Susana Gutiérrez Calderón.

14 comentarios:

MariluzGH dijo...

El doble sentido del árbol, las raíces y nuestra propia vida 'trasplantada' y florida :)

Querida amiga poeta, no sabes qué alegría leerte de nuevo

dos abrazos para ti solita :)

reser dijo...

Susana, tenia ganas de volver a leer tus poesías, no dejes nunca de escribir que tienes corazón de poeta. Gracias por compartirlas.
Abraçades.
Roser

Conchi dijo...

Ohhhh, vaya sorpresa! Una poesía de buena amiga junto a la foto que hizo otra gran amiga. Ese árbol te inspiró y salieron esos versos tan llenos de verdad. Es cierto, el árbol está herido pero no está muerto. La madre naturaleza es sabia!

Me ha alegrado mucho que vuelvas a publicar en tu blog, que se estaba apolillando!

Se me olvidó decirte en la plaza que me gustó mucho la canción de la luna. Sí que es diferente a como la cantamos aquí.

Un abrazo grandeeeeeeeeeeeeeeeee
Conchi

(Quita lo de la verificación de la palabra, que esto no sirve para nada!)

Conchi

Lydia Raquel Pistagnesi dijo...

Amiga, bellisimo recuerdo hacia tu amigo ,ese para siempre, capaz de mimetizar sus raices con tus recuerdos.
En mi infancia ,en un pueblito perdido en la provincia de Buenos Aires (Chasicó), tambíen quedaron mis raices abrazadas al pino centenaria que estaba en la estación de ferrocarril, donde mi padre era Jefe de estación.
En uno de mis libros, hay un poema dedicado a ese pino,sus dos estrofas finales dicen así.

Allí están las ausencias
que añoro todavía.
Papá... con su ternura.
Mamà... con su alegría.

Un día acariciada
en alas de misterio,
regresaré sin prisa
a dormirme en mi pueblo.

De mi tercer libro "Cenizas de Abril".
Un beso enorme..
Lydia Raquel Pistagnesi
(Gran Buenos Aires)
Banfield

TriniReina dijo...

Herido, pero resistiendo y, hermoso y preparado a florecer, pues aún es tiempo.

Gracias por las gratificantes palabras que dejaste en mi blog de Blogia. Me has emocionado. Gracias

Un abrazo

rosa mis vivencias dijo...

Susana, mucho tiempo esperando esta nueva entrada, la verdad es que valió la pena esperar, tu poesía es preciosa ¿sabes? me la imagino recitada por ti ¡una maravilla!!!
Un abrazo.
rosa.

MiLaGroS dijo...

Que bello y entrañable. Un beso.

Sabela dijo...

Es todo un honor para mi el saber que una foto de mi colección te inspirase de la forma que lo hizo, es precioso tu poema, felicidades.
En mi rincón, tengo dos entradas, del 4 y 6/setiembre/2008 sobre el lugar en donde crece este árbol herido.
Por otra parte te adjunto "Plegaria del Árbol" pensando en que te va a gustar, está escrita sobre azulejos en el Parque Rosalía de Castro de Lugo, ignoro el autor, pero tratando de localizarlo, vi que en más ciudades también había esta plegaria.


PLEGARIA DEL ÁRBOL

Tú que pasas y levantas, contra mí tu brazo, que inconsciente me zarandeas, antes de hacerme daño, mírame bien. Yo soy el armazón de tu cuna, la madera de tu barca, la tabla de tu mesa, la puerta de tu casa, la viga que sostiene tu techo, la cama en que descansas. Yo soy el mango de tu herramienta, el bastón de tu vejez, el mástil de tus ilusiones y esperanzas. Yo soy el fruto que te nutre y calma tu sed, la sombra bienhechora que te cobija, contra los ardores del sol, el refugio bondadoso de los pájaros, que alegran con su canto sus horas, y que limpian tus campos de insectos. Yo soy la hermosura del paisaje, el encanto de tu huerta, la señal de la montaña, el líndero del camino. Yo soy el calor de tu hogar en las noches largas y frías del invierno, el perfume que embalsama a todas horas, el aire que respiramos, el oxígeno que vivifica tu sangre, la salud de tu cuerpo y la alegría de tu alma; Y hasta el fin, Yo soy el ataúd, que te acompaña al seno de la tierra, por todo eso, Tú me miras, tú me plantaste por tu mano, tu me diste el ser y, puedes llamarme hijo... Óyeme bien, mírame bien... ¡Y no me hagas daño!

En mi blog atardecer de atardeceres
en la entrada de fecha 06/febrero/2011 se puede ver una imagen de esta plegaria.

Perdona que me extienda tanta, me emocioné con tus palabras.
Abrazos.

Leo dijo...

Bello canto al árbol dejandole el sentimiento de que tus nietos, tus raíces, le visiten en su tiempo.
Saludos afectuosos
Leonor.

Lydia Raquel Pistagnesi dijo...

Querida amiga: En mi blog caricias, hay un regalo para todas las amigas de julia, pueden pasar a buscarlo cuando quieran
Besos
Lydia Raquel Pistagnesi

MORGANA dijo...

Un millón de besos y gracias siempre.
Morgana

Kety dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kety dijo...

Este árbol debe ser mágico. Yo le dediqué un haiku.
Me ha gustado tu poema

http://reflexiomes.blogspot.com/2009/03/tu-que-fuiste-ayer-el-que-ofrecio-su.html

Un abrazo

Leo dijo...

He vuelto por acá y he visto tanto encanto que, el viaje no ha sido inutil, sino, todo lo contrario: Me llenan de alegría las letras que, vas rizando entre tanto verso hermoso, formando poemas de profundos sentimientos, adornados con mágicas figuras explendorosas y cultas.
Muchos abrazos, andaluza-asturiana-castellana.
Leonor